Ante el cambio del fiscal, que pedía para ellos 3.600 euros de multa, el juez se ha visto obligado a absolverles, al destacar que la Audiencia Nacional sólo es competente para juzgar delitos y no faltas, y "el delito de injurias o es un delito o no es nada". La decisión de Honrubia ha motivado una ovación del público. Los acusados que en todo momento han mantenido que quemaron las fotografías del Rey.
Además ha observado que durante la vista no ha habido ningún cambio en el material probatorio que justificase la modificación de la calificación del fiscal, máxime cuando los acusados han ratificado las declaraciones que prestaron ante los Mossos d'Esquada.
Camisetas y traductores
Todos ellos, lucieron camisetas color negro con un lema impreso en rojo que decía: "Yo también quemo la Corona". Esta prenda fue interpretada como un desafío y poco antes de que comenzara la vista, Honrubia pidió a los acusados que hicieran el favor de ponérsela "de otra manera" porque si no "me veré obligado a expulsarles de la sala". Para evitar la expulsión, los acusados optaron por dar la vuelta a sus camisetas.
Durante todo el juicio, el juez, que ya tuvo que repetir el juicio a otros dos acusados por negarles un traductor, hizo múltiples alusiones al uso del catalán por parte de los acusados a pesar de que, según apreció Honrubia, parecían entender y hablar sin problemas el castellano.