Varios ciudadanos pertenecientes a diferentes colectivos (Nación Andaluza, Jaleo!!! y Sindicato Andaluz de Trabajadores) presentaron en la tarde del día 20 de diciembre de 2008 una denuncia ante la Guardia Civil de Armilla contra el Servicio de Organización de Juveándalus (Granada) y contra los miembros de Protección Civil allí presentes. Los hechos se produjeron al repartir algunas hojas en las que, de forma pacífica, manifestaban su disconformidad por la presencia de un stand de la Legión en un espacio para juegos infantiles. La protesta se realizó en el exterior del pabellón, sin pancartas ni megafonía, solo reparto de hojas. Al comprobar esto, los vigilantes de seguridad procedieron a abordar a los pacifistas de forma violenta, zarandeando, empujando e insultando a los que allí se encontraban. Ante esto, los ciudadanos intentaron iniciar un diálogo con los vigilantes de seguridad para evitar un conflicto mayor, pero para su sorpresa, estos prosiguieron en su actitud chulesca y provocativa y continuaron agrediendo de forma innecesaria ante una actitud totalmente pacífica. Además, intentaron confiscar y destruir cámaras de fotos y material privado de los allí presentes. No contentos con ello, deciden retener a los pacifistas contra su voluntad dentro del recinto, evitando físicamente que se movieran del lugar, incurriendo en retención ilegal. Parte activa de esta retención fueron los miembros de Protección Civil presentes, que asumieron labores muy alejadas de su supuesto cometido. El trato de los miembros de Protección Civil no se aleja del mostrado por los vigilantes de seguridad Alhambra, especialmente de uno de ellos, que empujó, arrastró, gritó e insultó a uno de los miembros de una de las organizaciones.
Se acusó a los ciudadanos de reparto desautorizado de publicidad, cuando, primero, este hecho no se recoge en la normativa de Juveandalus; segundo, había presencia de otras personas repartiendo publicidad con fines lucrativos a las cuales no se les llamó la atención; y tercero no se estaba repartiendo publicidad de ningún tipo ya que, los panfletos trataban única y exclusivamente de información y opinión.
Como factor agravante y humillante, todo lo anterior ocurrió en un sitio de mucho tránsito y ha generado la lógica expectación, en especial entre adolescentes y niños con sus padres, siendo siempre el comportamiento de los pacifistas entre atónitos y serenos.
Estos hechos han sido denunciados ante la Guardia Civil de Armilla y puesto en manos de abogados, ante lo cual se procederá en consecuencia a presentar una demanda contra Juveandalus, la empresa de seguridad Alhambra y Protección Civil. Según los pacifistas, para el Estado de Derecho la simple distribución pacifica de unas ideas en un papel nunca justifican la denigración pública, represión violenta y retención ilegal por parte de ningún cuerpo de seguridad, muy al contrario